La policía boliviana
Entre
los códigos informales y los intentos de modernización
H.C.F. Mansilla
La Policía
Boliviana fue creada el 24 de junio de 1826 por una disposición del entonces
Presidente de la República, el Mariscal José Antonio de Sucre, mediante la Ley
reglamentaria de
Policías. El cuerpo entonces creado
substituyó las milicias descentralizadas de la época colonial, que tenían un
carácter y un financiamiento local-municipal. Se conformó premeditadamente una institución
centralizada, con un intendente de policía en cada una de las capitales departamentales. Las
normativas de esta primera policía republicana eran muy simples: la
“conservación de la quietud y seguridad públicas” y la persecución de
los inquietos, ladrones y
escandalosos”. Esta policía recién creada poseía igualmente las facultades de
imponer pequeñas penas y multas, sobre todo por “injurias livianas”, “robos
rateros” y otros delitos menores. [...] Una brevísima mención de las
tradiciones socioculturales, arrastradas desde la era colonial y preservadas
sobre todo en el ámbito provinciano y en las clases media inferior urbana y
media rural de la población boliviana actual, es imprescindible para
comprender la existencia de un código informal (o paralelo, como
lo denominan los propios integrantes de las fuerzas de orden público) de
comportamiento, que es la base de la subcultura policial. De aquellos
estratos sociales y medios geográficos se nutre una buena parte de los
integrantes de las otras instituciones bolivianas encargadas del orden
público (Poder Judicial, fiscalías, Fuerzas Armadas), y es allí donde rigen
con más intensidad los principios del código paralelo y, por ende, de la
subcultura policial. [...] La policía, las Fuerzas Armadas y las elites constituyen los sectores
sociales menos estudiados de la sociedad boliviana. [...] Párrafos tomados del libro. |
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